30 jun. 2010

Si les va,les va!

El egocentrismo de la mano de la escritura

Muchas veces oigo decir a la gente:”ah! este tipo escribe como lo haría un niño de dos años y para colmo solo se entiende a él, qué pretende? que entendamos cada pensamiento que pasa por su cabeza retorcida y llegamos al final de la obra con cada detalle grabado a la perfección?”Y uno se pone a pensar, si a menudo(casi siempre)los escritores(y no me nombro a mí misma, porque no me considero escritora, es un hobbie para mi, muchos estarán de acuerdo otros criticarán que es típico de un escritor o autoproclamarse escritor o ponerse en un papel ´´humilde´´ de ciudadano promedio desarrollando una simple tarea)tienden a dar por sentado que su material creado es (así como para ellos)totalmente simple o medianamente fácil de comprender y leer y al primer indicio de critica ya fruncen el ceño y miran hacia otro lado, como si una parte de su alma hubiera sido difamada de la peor manera o su orgullo haya perdido una batalla terrible. Ciertamente suelo pensar que lo que escribo es entendido por mi y podría ser entendido por otros, al encontrarme con opiniones contrarias me cuestiono a mi misma si en verdad debería cambiar mi modo de escritura para lograr que sea más simple, más concreta, menos dispersa y más llevadera. En ocasiones me han mencionado que está en mi naturaleza no ser una persona simple y debido a ello el producto que se obtiene es igual o más complejo que su autora, pero no podría ser visto como una marca personal. Cada autor la posee, sus ritos, sus mañas y su modo de desenvolverse frente a este gran espacio en blanco que se nos avecina. No se los niego es una tarea de lo más complicada, aunque no lo parezca. La gente suele creer que el autor es una fuente eterna de talento y un toque de locura, que nunca deja de fluir y nutre las paginas dándoles brillo, color, gracia y logrando que en esa simple carilla salgan maravillosos relatos, aventuras, dramas y polémicas como si uno las viviera en carne propia. El problema reside cuando esa fuente se desconecta. Así como un cantante, un periodista, un investigador y por qué no escritor? tendemos a perder nuestra creatividad natural, propia de nosotros mismos y es un temor que residió, reside y siempre permanecerá en la mente de aquellos que se embarquen en la difícil misión de llenar estos espacios vacios.

Vale decir que la falta de egocentrismo en el autor es fatal porque si uno mismo no cree en su obra, nadie va a creerle y aunque no sea la mejor de todos los tiempos ni produzca un revuelo en la sociedad literaria, es una obra de arte, el solo hecho de pararse y con un gran bocanada de aire gritar SI!YO LO HICE Y CREO EN ELLA!PUEDE QUE SEA LA PEOR QUE HE ESCRITO EN MI VIDA PERO AL MENOS LO HE HECHO. Si argumentamos esto, le quitaría valor a los grandes artistas que trabajaron duro y con lagrimas de sangre lograron llegar al puesto en donde se encuentran, pero creo que es un acto de fe y honestidad darle valor a aquello que se deja de lado por considerarse: NO LO SUFICIENTEMENTE GENIAL,CONTROVERSIAL o REVOLUCIONARIO. Creo que cada ser sobre este planeta tiene derecho a producir arte, aprender a apreciarla y dejar que si no es apreciada por otro al menos que sea observada, criticada, desvalorizada, pero siempre reconociendo que pudiendo no realizar absolutamente nada por miedo a la inexperiencia o el rechazo, se plantearon otro esquema, dibujaron otro escenario y decidieron contar algo que (y créanlo porque es 100%cierto)a NADIE se la habría ocurrido. Eso es algo que estoy eternamente agradecida a la evolución que no ha otorgado esa desigualdad infinita entre los habitantes de la Tierra. Podemos crear hasta el mas mínimo pedazo de papel que nunca será igual ni volverá a crearse, cada creación es UNICA e INIGUALABLE, puede ser superada pero nunca imitada. Sentiros orgullos!, amigos míos

Y si llegan a escuchar esa frase calamitosa sobre su creación, déjenla pasar. Las opiniones al igual que las críticas pueden ser muy útiles a la hora de querer perfeccionarse o llegar a un nivel superior, pero cuando nos absorbe completamente perdemos poco a poco nuestra creatividad, reprimimos cualquier indicio de originalidad, elegimos no hablar por temores que son sencillamente ridículos.

Por ellos creo que para volverse escritor(o creerse uno) hace falta darse el lujo del amor a su obra, sin importar si es comprendida o no. De todas formas la envidia y la maldad está dispersa por todo el mundo, siempre se encuentra gente dispuesta a despreciarnos por mera competencia, a ellos les digo CANALLAS, ERUDITOS FALSOS Y VEJESTORIOS POLVORIENTOS.

Disfruten esa maravillosa libertad de poder expresarse de tantas maneras distintas, si algo les da vuelta suéltenlo que de ello hasta podría surgir algo extraordinario, o no. Pero es suyo, ámenlo, ódienlo, respétenlo pero por sobre todo aprender a conservarlo.

PD: Queridos lectores, pido disculpas ya que he pecado de egocéntrica y me ha dejado llevar por mis pensamientos envolviéndolos en un sinfín de ideas inconclusas y sin sentido. Pero que les puedo decir? creo que soy escritora…






















1 comentario:

  1. Todos somos artistas a nuestra manera,si uno no entiende algo otro lo hara, nuestras mentes actuan diferentes y no se puede esperar de todos lo mismo.
    De escritora a escritora un beso enorme y te quiero un monton!
    Juli

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